Hay tres cosas que debes saber sobre este extraño personaje del norte mexicano. Primera: nació en un municipio llamado Los Ramones (how cool is that?); segunda: ha trabajado para Nickelodeon; y tercera: nunca se quita la máscara.

Por Daniel Barquera

El Grand Chamaco (su identidad es un secreto) nace en 1982 en un municipio de Nuevo León llamado Los Ramones, (sí, como la banda de punk). Pasó ahí su infancia al lado de su abuela materna, dibujando y pintando; actividades que empezaron como un pasatiempo, pero que, gracias a la practica, lo llevaron a mejorar su técnica hasta que sus trazos alcanzaron un nivel artístico.

Con el objetivo de reforzar lo aprendido, viaja a la Ciudad de México para ser aprendiz del pintor Arturo Rivera, lo cual nunca sucedió.

Lejos de permitir que esta frustrada meta lo hiciera rendirse, comienza a tomar algunos trabajos informales, como mesero en varios restaurantes, atendiendo en supermercados, entre otros. Tres años después, conoce al escritor Ignacio Solares, del que aprende mucho de la identidad mexicana.

Después de años de austeridad y ahorros, El Grand Chamaco logra reunir el suficiente dinero para viajar a muchas partes del mundo en busca de referencias y mentores que lo ayuden a formar su verdadero arte, y encuentre una verdadera identidad y una voz propia como creador.

A los 25 años, viaja de regreso a su ciudad natal y abre una pequeña escuela de ilustración y pintura, buscando compartir su conocimiento. La escuela fracasa por completo y, en su frustración por la falta de atención que recibe de la gente de la ciudad, construye un taller en una casa de campo, donde pasa muchos años perfeccionando su estilo.

Cuando llega Internet a Los Ramones, decide mostrar al mundo su arte a través de las redes sociales y llama la atención de marcas nacionales e internacionales, como Nickelodeon, Nike, Hellow Festival, Superplastic, Sprite, Telcel, y Garorock, por mencionar algunas.

“Puede sonar ridículo, pero empecé dibujando tuits.” dice El Grand Chamaco, detrás de su inseparable máscara. “Primero encontré un estilo que me identificara, y después empecé a dibujar los tuits que me gustaban de la gente que seguía, como una dinámica. Luego la gente los empezó a compartir.”

“Hace mucho tiempo mandé un mail a Pictoplasma, obviamente nunca tuve respuesta. No sé cómo, después, me invitaron a participar con algunas ilustraciones para la enciclopedia de personajes que hace justamente Pictoplasma. Ahí empezó mi relación con ellos. Mandé unos dibujos que al final quedaron en el libro. A partir de eso, me invitaron a ser speaker en el festival en Berlín.”

Sus animaciones con textura plástica y llenas de colores, lo que genera imágenes frescas e innovadoras, son el toque personal de este gran animador.

92c2ea64850319.5adfde2ac47e6

06588964850319.5adfde2abfae9

0ab37d64850319.5adfde2ac292d

6c1ee064850319.5adfde2abfe8c

3c868b64850319.5adfde2abd5d7

fe51d764850319.5adfde2abcc75

eeac1f10-a7a7-41e8-9a30-a5f6dd887604_584x584

Te recomendamos seguir su trabajo en redes sociales Facebook, Twitter, Instagram, Behance, siempre saca animaciones nuevas.